miércoles, 16 de enero de 2019

Desafíos de Latacunga en el 2019


Por: Francisco Ulloa Enríquez

Cuando inicia un año se plantean, a nivel individual y colectivo, una serie de metas a alcanzar. Para nuestra ciudad podrían constituirse en mega desafíos de los diversos sectores los siguientes:

En el ámbito político, equivocarnos lo menos posible en la elección de autoridades seccionales, es nuestra obligación exigir que expongan sus planes de trabajo para evitar la demagogia y el oportunismo.

En lo administrativo, el clamor ciudadano se suma al  pedido de mejorar la seguridad, la delincuencia no puede seguir haciendo de las suyas: robos, asaltos, asesinatos, desapariciones de personas nos tienen en zozobra permanente. Es increíble que incluso dos de las principales autoridades locales que sufrieron en carne propia, en el 2018, ataque de los malandrines, se sumen a desconfiar de los encargados de investigar y sancionar estos actos. El desafío está en contar con un efectivo plan debidamente coordinado entre autoridades nacionales y locales.

Se espera también que la movilidad y el trato a los usuarios mejore sustancialmente, no sería justo que sigamos en los primeros lugares en las estadísticas de accidentes fatales de tránsito y que el servicio de transporte urbano y rural continúe con deficiencias en su calidad. La ciudad es un caos, mecánicas en las calles y avenidas, el transporte pesado utilizando indebidamente diferentes espacios públicos, un terminal terrestre de miedo, un parque automotor viejo, inexistente señalética horizontal y vertical para guiar el tránsito, aceras construidas para ser ocupadas por los postes del tendido eléctrico, vías con escasa iluminación y en su mayoría en mal estado.

En el 2019, una acertada auditoría de obras inconclusas debe llevarnos a establecer prioridades, fortaleciendo la gestión para evitar paralizaciones innecesarias que incrementan los inconvenientes y molestias en los moradores. Las llamadas frustraciones, por parte del burgomaestre en funciones, deberían transformarse en realidades,  así alcantarillado y camal tecnológico; no olvidarse de la necesidad urgente de contar con un parque de la familia, un parque industrial, un parque artesanal, entre otras obras indispensables.

Reactivar la producción y el empleo después de la crisis generada por el desgobierno nacional y local a la que se sumó el torpe manejo de la emergencia volcánica son los mayores retos, en ello el sector privado debe despojarse de sus múltiples miedos y creativamente impulsar iniciativas que abran las puertas a una economía alternativa que dinamice el alicaído y casi agonizante sector agrícola y pecuario. El cambio de matriz productiva debe dejar de ser un discurso vacío y aterrizar en proyectos que redistribuyan la riqueza en amplios sectores poblacionales.

La calidad de vida está dada por la inclusión social y las oportunidades de acceso a salud, vivienda, cultura y  recreación. Las personas con alguna discapacidad y aquellas que requieren atención prioritaria no pueden seguir mendigando sus derechos y la población en general no debe estar al margen de una oferta de calidad en instalaciones y programación cultural y recreativa, las políticas en estos ámbitos han sido de alcance limitado.  

El deporte de competencia presenta un reto en el fútbol con un equipo en primera “B” y un campeonato local lleno de indiferencia producto de instituciones que no generan pertenencia en la afición local ya que en su mayoría son clubes de membrete sin raigambre popular, la dirigencia está obligada a innovar o,  por el bien de la Provincia, ceder la posta a gente con pensamiento diferente al que ha manejado el fútbol local por décadas. El atletismo, siendo un semillero natural de deportistas con las condiciones fisiológicas para alcanzar el éxito en pruebas de largo aliento, lastimosamente, no encuentra el eco necesario en la dirigencia que jamás se ha planteado el reto de construir un centro de alto rendimiento. No continúo con otros deportes por razones de espacio, pero al ser similar o más crítico el diagnóstico los retos son muchos.

Ustedes, estimados lectores, seguro que también estarán esbozando sus propias interrogantes y mega retos, invito a comentarlos en la reunión de amigos, del barrio, o en cualquier espacio propicio que haga factible multiplicar las voces y podamos ir al encuentro de soluciones que nazcan del pensamiento colectivo.

miércoles, 9 de enero de 2019

La geopolítica 2019 en Cotopaxi


Por: Francisco Ulloa Enríquez

El 24 de marzo del 2019 el pueblo de Cotopaxi acudirá a las urnas para elegir 210 autoridades, las que serán escogidas de entre los 3435 aspirantes inscritos; dependiendo de quienes ganen las elecciones, puede ratificar la tendencia histórica o modificar la estructura geopolítica de la Provincia.

Los personeros a elegirse serán: 165 vocales de los gobiernos parroquiales, 22 concejales urbanos, 21 concejales rurales, 7 alcaldes, un viceprefecto (a) y un prefecto (a). Sin olvidar que en este mismo proceso electoral también deberá votarse para elegir siete vocales del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

Un breve análisis de preferencias políticas de los últimos 41 años en la provincia de Cotopaxi (1978-2019) muestra cuales han sido las tendencias dominantes, es así que:

En el Gobierno Provincial se ha tenido cinco años de administración conservadora, cinco años de administración liberal, doce años de administración social cristiana, dos años interinos de Alianza País y dieciséis años de Pachakutik. Las tendencias políticas dominantes han estado repartidas entre la derecha tradicional (17 años, conservadores y PSC) con una breve irrupción del PL (cinco años) y PK (16 años).

En el Gobierno Municipal de Latacunga han sido seis años de administración liberal, cuatro años del FRA, cuatro años de la DP, trece años de administración social cristiana, cuatro años del PRIAN, cinco años de AP y cuatro años de Avanza. Los grupos políticos han correspondido a la derecha (25 años: FRA, DP, PSC, PRIAN), 6 años del Partido Liberal y en los últimos 9 años por fuerzas populistas (AP, Avanza).

En el Gobierno Municipal de Pujilí las corrientes políticas que han ejercido el poder han representado al MPD, la ID y AP, dominando el escenario la ID que estuvo 12 años y en los últimos nueve años AP.

En el Gobierno Municipal de Saquisilí el entorno político ha estado ampliamente controlado por PK con una breve irrupción de cinco años de AP.

En el Gobierno Municipal de Salcedo entre la ID, la DP y el MM han dirigido el escenario político, este último período es liderado por PK –ATI.

En el Gobierno Municipal de La Maná, el poder se ha ejercido con 14 años de la ID, 5 años MCLD, 4 años PSP, 5 años (PK-AP), 4 años PS.

En el Gobierno Municipal de Pangua, la derecha tomó el ambiente político especialmente con el PSC y PSP, rompiéndose esa hegemonía en los últimos 10 años con el populismo de AP.

En el Gobierno Municipal de Sigchos, desde su creación como cantón, el control absoluto fue de la ID por 17 años, 5 años de un alcalde electo por PK pero que giró hacia AP y el último período (PK-MPD) que termina como Democracia Sí.

Por la conformación de las diferentes candidaturas, todo parece indicar que la geopolítica en la provincia estará pautada por las indefiniciones ideológicas ya que ninguna organización política tiene individualmente la fuerza suficiente para alcanzar espacios de poder y se han multiplicado las “alianzas”, varias de ellas de tendencias divergentes, esto afianza “cacicazgos individuales” que, desde mi personal punto de vista, causa serios problemas a la administración pública ya que los gobiernos locales se dirigen con escasa visión de futuro, primando las posiciones personales de los gobernantes de turno.

En la frágil democracia ecuatoriana, lamentablemente, es común el oportunismo electoral; la escasa formación política de los diferentes actores y la casi ninguna formación en administración pública y desarrollo local traen como consecuencia el atraso de nuestros pueblos, esperemos que quienes ganen las elecciones tengan la sapiencia para formarse y asesorarse adecuadamente si de verdad quieren servir.


martes, 1 de enero de 2019

Corazonar las fiestas de fin de año


Diciembre es un mes esperado y celebrado por muchos seres humanos alrededor del planeta; en Ecuador la Navidad, Año viejo y Año nuevo son sinónimo de vacaciones, festejos, viajes y compras.

Creyentes y no creyentes celebran el nacimiento de Jesús con varias cenas y reuniones, como mínimo están las del trabajo, aquellas con las amistades y también están las que reúnen a la familia; el estrés mayor se presenta a la hora de comprar los regalos, largas filas en los centros comerciales sirven para “aprovechar” las ofertas. El consumismo del mundo capitalista en su máxima expresión.

Cosa parecida ocurre con el año viejo y el nuevo; la farra, el “tour” para mirar enormes monigotes y lucir las mejores galas producto de las recién incorporadas prendas recibidas o compradas en Navidad. Espejismos de una prosperidad marcada por lo que tienes y no por lo que eres.

El estilo de vida homogenizante de corte occidental, impuesto en nuestras sociedades, ha vaciado de contenidos a diferentes celebraciones; hoy por hoy, las fiestas han dejado de vivenciarse y sentirse. Es hora de hacer un llamado para que en este acelerado estilo de vida de urgencias y superficialidades nos detengamos aun cuando sea un momento para CoRazonar las fiestas, si nuestras acciones tienen dosis equilibradas de sentimiento y de pensamiento, estaremos sentipensando y esto dará paso a una toma de conciencia de los verdaderos valores de la vida, esto es poner corazón y razón a la existencia, en donde igual de importante es la realización individual como la colectiva, en donde los egoísmos dan paso a la solidaridad, en donde dejamos atrás la manoseada tolerancia para hacer efectivo el respeto a la diversidad.

Corazonar la fiesta es algo más que la farra estrafalaria llena de exhibicionismos individuales, es dar paso a un necesario reaprender a compartir con nuestros seres queridos. Las querencias, los afectos deben retomar la vida social para cantar, bailar y decir lo que el corazón dicta.

La reflexión sobre lo que hemos hecho o dejado de hacer en un año calendario debe servir para procurar ser, en adelante, mejores seres humanos; que aprendamos a corregir errores y a potenciar virtudes; que la fiesta, máxima expresión de humanidad, sirva para aflorar lo mejor de nosotros y aportar en la construcción de sociedades más equitativas, menos injustas, más sinceras.

Que los deseos de feliz navidad y próspero año nuevo, no sea una frase fría que llena tarjetas y atiborra de mensajes nuestras redes sociales, que esos buenos deseos sean expresiones que nacen del corazón.

Felicidades a nuestros lectores, gracias por dedicarnos unos minutos de su tiempo para leer nuestras reflexiones, las mismas que compartimos con ustedes con el único afán de hacer llegar un mensaje que invite, provoque y convoque a respetarnos mutuamente.