Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de junio de 2020

EL VERDADERO PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN ECUATORIANA


Arriba:Agustín Albán, Juan F. Velasco, Rossi Prado, Berenice Cordero, Carlos Ibáñez, Iván Ontaneda, Andrés Madero,Javier Laso, Cecilia Chacón, Guido Macchiavello, Andrés Michelena, Marcelo Mata, Isabel Maldonado, Andrea Sotomayor. Abajo: Monserrat Creamer


Por: Francisco Ulloa Enríquez
Los malos gobiernos son el verdadero y gran problema del sistema educativo en el Ecuador ya que la ausencia de políticas que guíen esta responsabilidad estatal acarrea como consecuencia una pésima gestión, incrementando las deficiencias, carencias e imperfecciones de un sector permanentemente relegado de las prioridades de los mandatarios.

El gobierno presidido por Lenín Moreno estaba llamado a corregir los errores e improvisaciones de la década correísta, que estuvo marcada por el cierre de establecimientos, persecución a maestros y estudiantes, destrucción de la autonomía universitaria, eliminación del principio de interculturalidad, entre otros. Sin embargo, esto no ha ocurrido, sino que las afectaciones son mayores ya que ahora se despide a maestros, se recortan sus salarios, se limita el presupuesto y se olvidan de que para garantizar el desarrollo del país es prioritaria la educación.

El Ministerio del ramo sigue siendo un botín de avivatos que han medrado de la educación para beneficio personal, cuesta recordar a algún ministro o ministra que haya dejado un legado que trascienda la temporalidad de una administración y siente bases sólidas para la formación de las nuevas generaciones.

La improvisación, el desconocimiento de las complejidades del quehacer educativo y la corrupción forman parte de esta cartera de Estado, que por las designaciones hechas por Moreno demuestra que poco o nada le importa la educación del pueblo, sin pena ni gloria han pasado por allí Fander Falconí, Marcelo Jaramillo, Milton Luna y ahora Monserrat Creamer.

Más de 4 millones quinientos mil estudiantes y unos 200 000 maestros en el país, distribuídos en 11 091 establecimientos, sufren las consecuencias de las erráticas decisiones las cuales emanan desde un ministerio que sumisamente acepta las afectaciones presupuestarias y laborales, sin estar ajeno al mal de la corrupción que parece formar parte de casi todas las esferas de un gobierno que,  ciertamente, pasará a la historia como uno de los más nefastos en materia educativa.

El derecho constitucional a la educación no forma parte de las responsabilidades prioritarias del gobierno, esto se desprende del informe a la nación del Presidente, en el que trazó los ejes para su último año de mandato, y de las declaraciones y campañas gubernamentales en las que se desprestigia a los actores educativos y se trata con desprecio a la sagrada misión de los establecimientos educativos en los diferentes niveles.

Los causantes de una infraestrutura deficitaria, de una limitada conexión al internet, del mal manejo presupuestario, de las dificultades de acceso a la educación no son los maestros y su organización gremial como equivocadamente se pretende hacer creer. Los causantes de los males crónicos del sistema educativo ecuatoriano son los gobernantes que tienen miedo de educar al pueblo.

jueves, 27 de diciembre de 2018

El futuro turístico de Latacunga, ciudad patrimonial


Latacunga, ciudad centro andina del Ecuador, por su centro histórico fue declarada Patrimonio Cultural Nacional, sin embargo, esta declaratoria de poco le ha servido para consolidar su futuro turístico debido a los síntomas de agotamiento del modelo de desarrollo tradicional implementado desde hace muchos años por parte del Gobierno Municipal.

En los primeros meses del 2019 tendremos que acudir a las urnas para elegir alcalde y concejales, de quienes resulten electos dependerá las políticas y las acciones que se adopten al respecto. Esperamos apreciar en la campaña electoral, si se plantean por parte de los diferentes candidatos, propuestas serias que vayan más allá de la verborrea demagógica de siempre.

Por su privilegiada ubicación geográfica, Latacunga es una ciudad con alto potencial turístico; si aspiramos reactivar la alicaída economía local es indispensable potenciar especialmente el turismo cultural y para ello se requiere crear condiciones adecuadas. La continuidad de las tendencias actuales agudizaría la problemática ya que el empirismo y la improvisación, únicamente, proporcionan giros económicos genéricos, sin mayores inversiones y una economía de subsistencia.

Es necesario contar con un modelo de desarrollo turístico que acabe con el estigma de ciudad de paso, un modelo que convierta a Latacunga en un destino sostenible e innovador.

Para hacer realidad ese escenario alternativo es indispensable un liderazgo estratégico del gobierno local que genere, como producto de una construcción colectiva, un plan consensuado entre los diferentes actores tanto del sector público como del privado en donde con claridad y sin recelos de ningún tipo se identifiquen fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas que permitan trazar la ruta a seguir.

Creemos que los ejes matrices podrían inicialmente ser dos, el primero que impulse las mejores iniciativas de la economía verde, esto ofrecería la posibilidad de soñar con un desarrollo sostenible, garantizando que podamos disfrutar de una ciudad con buenos indicadores medioambientales, biodiversidad extensa y niveles de contaminación inferiores a la media nacional; el segundo eje tiene relación con el enfoque intercultural, esto puede aportar beneficios culturales, sociales y económicos que facilitarían el acceso a sus beneficios a amplios sectores poblacionales.

Los efectos positivos de sentipensar el turismo con visión de futuro puede traducirse en prestigio nacional e internacional y atraer un turismo más calificado que nos permita dar el salto a una oferta turística educativa cultural. Latacunga puede, con el compromiso de todos, dejar de ser una ciudad gris y caótica y convertirse en una ciudad creativa, innovadora, respetuosa de su patrimonio y sus tradiciones y orgullosa de su diversidad cultural y ambiental.